El Gobierno y la mayoría tumban las listas abiertas de Concòrdia por el riesgo de “fragmentación”
Bartolome defendió la iniciativa como una propuesta “constructiva”
El Consell General ha rechazado la toma en consideración de la proposición de ley de reforma electoral impulsada por Concòrdia, que proponía introducir listas abiertas, ante el riesgo de generar un “parlamento excesivamente fragmentado”.
El ministro de Relaciones Institucionales, Educación y Universidades, Ladislau Baró, advirtió durante el debate que esta reforma podría derivar en una cámara con representantes elegidos con apoyos muy bajos y una mayor desorganización política. Aunque reconoció el trabajo técnico del texto, el Gobierno considera que presenta contradicciones de fondo que debilitan su coherencia.
Críticas al modelo propuesto
Entre los principales puntos cuestionados, Baró destacó la dualidad del sistema, ya que la propuesta abría las listas en las circunscripciones territoriales pero mantenía la lista nacional cerrada, lo que, a su juicio, resta consistencia al modelo.
También puso en duda que las listas abiertas contribuyan a reducir la abstención, señalando que no existen evidencias claras y que, en el caso andorrano, podrían incluso acentuar la fragmentación política.
Asimismo, el Ejecutivo alertó de que la reforma podría favorecer la proliferación de candidatos y permitir la elección de consejeros con porcentajes muy bajos de voto, alterando el equilibrio actual entre representatividad y estabilidad.
Defensa de la propuesta por parte de Concòrdia
El consejero general de Concòrdia, Pol Bartolome, defendió la iniciativa como una propuesta “constructiva” destinada a abrir el debate sobre el sistema democrático andorrano. Sostuvo que una mayor proporcionalidad puede favorecer una democracia más deliberativa y consensual, y que la reforma podría actuar como un revulsivo contra la abstención, especialmente entre los jóvenes.
Aun así, Bartolome ya preveía el rechazo de la mayoría y pidió que el texto sirva como punto de partida para un debate más amplio sobre el futuro electoral del país.
Rechazo mayoritario y dudas sobre la gobernabilidad
Desde los grupos de la mayoría se insistió en que la propuesta podría poner en riesgo la gobernabilidad. El presidente del grupo demócrata, Jordi Jordana, calificó el proyecto de “incoherente”, mientras que otras formaciones advirtieron que podría favorecer candidaturas sin un proyecto político sólido.
Pese al rechazo general, varios grupos coincidieron en la necesidad de revisar la ley electoral para adaptarla a los nuevos tiempos y combatir la desafección política.
La propuesta de Concòrdia queda así descartada, aunque el debate sobre la reforma del sistema electoral andorrano sigue abierto.