Irlanda asume la presidencia del Consejo de la UE con el acuerdo de Andorra sobre la mesa
El Gobierno irlandés releva Chipre al frente del Consejo en un contexto marcado por el acuerdo con Andorra y San Marino
Irlanda asumirá este miércoles, 1 de julio, la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea para los próximos seis meses con una agenda centrada en reforzar la competitividad, impulsar el comercio internacional y avanzar en la negociación del futuro presupuesto comunitario.
El Gobierno irlandés releva a Chipre al frente del Consejo en un contexto marcado por el acuerdo con Andorra y San Marino, las tensiones geopolíticas, la transición energética y digital, la guerra de Ucrania y el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos. Es la novena vez que Irlanda asume esta responsabilidad, tras su última presidencia en 2013.
El primer ministro, Micheál Martin, ha defendido que esta etapa representa una oportunidad para construir una Europa más próspera, más segura y fiel a sus valores, bajo el lema del proverbio irlandés Ní neart go cur le chéile (“la unión hace la fuerza”).
Una presidencia centrada en competitividad, energía y digitalización
Entre las prioridades destaca el despliegue del plan “Una Europa, Un Mercado”, con el objetivo de aumentar la productividad y reforzar la competitividad frente a los grandes actores internacionales.
Irlanda impulsará la reducción de cargas administrativas para las empresas, el desarrollo de infraestructuras estratégicas y el impulso de la vivienda asequible.
En el plano económico, Dublín defenderá una mayor integración del mercado único, eliminando barreras regulatorias para facilitar la expansión empresarial dentro de la Unión Europea.
La transición energética será otro eje clave, con un impulso decidido a las energías renovables, la seguridad del suministro y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles.
En paralelo, la presidencia irlandesa apostará por reforzar la inteligencia artificial, la computación en la nube y la conectividad digital, además de proteger infraestructuras críticas como los cables submarinos de telecomunicaciones. Dublín acogerá una cumbre europea dedicada a la IA y su gobernanza.
Seguridad, ampliación de la UE y el caso de Andorra
En materia de seguridad, Irlanda mantendrá el apoyo político, financiero y militar a Ucrania, al tiempo que reforzará la defensa europea, la ciberseguridad y la lucha contra amenazas híbridas, el terrorismo y el crimen organizado. También reafirmará su compromiso con los valores fundacionales de la UE, como la democracia y el Estado de derecho.
La presidencia dará impulso a los procesos de ampliación de la UE, con especial atención a Montenegro, Albania, Moldavia y Ucrania, considerados clave para la estabilidad del continente.
En paralelo, el acuerdo de asociación entre la UE, San Marino y Andorra sigue encallado por la reserva de Bulgaria en el Consejo.
El veto de Bulgaria estaria motivado por un conflicto judicial y financiero vinculado al inversor búlgaro Assen Christov y la congelación de unos 15 millones de euros en San Marino en el marco del caso Starcom o caso Bulgaro.
Sofía considera que el asunto refleja problemas de seguridad jurídica y protección de inversiones dentro del espacio europeo, y ha utilizado su posición en el Consejo de la UE para frenar la aprobación del acuerdo, que requiere unanimidad.
El jefe de Gobierno andorrano, Xavier Espot, ha reiterado que el pacto con la UE es la única opción posible y ha descartado cualquier renegociación. Según ha explicado, rechazarlo implicaría perder tanto el acuerdo global como los acuerdos sectoriales asociados.
Espot prevé que el proceso hacia el referéndum comience una vez concluyan las discusiones en el Consejo de la UE y se firme el texto definitivo.
Finalmente, el acuerdo deberá pasar por el Parlamento Europeo antes de la consulta ciudadana en Andorra, que estará precedida por una campaña informativa.