Trump concede dos semanas más a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz
Washington sostiene que Teherán violó acuerdos previos y exige la reapertura del paso marítimo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha concedido a Irán una prórroga de dos semanas para reabrir el estrecho de Ormuz, después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, mediara directamente para evitar una ofensiva militar inminente.
El mandatario estadounidense había fijado inicialmente como límite las 8 p.m. ET del lunes, advirtiendo de que, si Teherán no retiraba su bloqueo del estratégico paso marítimo, Estados Unidos comenzaría el martes ataques selectivos contra centrales eléctricas y puentes iraníes.
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) April 7, 2026
Sin embargo, la presión diplomática paquistaní logró frenar la escalada. Sharif pidió a Washington una “ventana adicional para que la diplomacia haga su trabajo”, según fuentes de Islamabad.
Una tregua de dos semanas
Trump confirmó la suspensión de los bombardeos a través de un mensaje en Truth Social:
“Esto será un ALTO EL FUEGO de doble vía. Ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares, y estamos muy avanzados en un Acuerdo definitivo para una PAZ duradera con Irán y para la PAZ en Oriente Medio”.
El presidente añadió que recibió una propuesta iraní de diez puntos, que calificó de “base viable para continuar negociando”. Varias de las discrepancias históricas entre ambos países estarían, según Trump, “prácticamente resueltas”.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 30% del petróleo transportado por mar en todo el mundo— ha provocado un alza brusca en los precios del combustible a nivel global, generando alarma en los mercados y en los países importadores.
Washington sostiene que Teherán violó acuerdos previos y exige la reapertura inmediata del paso marítimo. Irán, por su parte, asegura que actuó en respuesta a sanciones estadounidenses “ilegales y hostiles”.
Advertencia de Naciones Unidas
La ONU advirtió ayer de que los ataques anunciados por Washington contra infraestructuras civiles podrían constituir crímenes de guerra si se llevan a cabo sin justificación militar proporcional.
“Los objetivos como plantas eléctricas y puentes suelen ser considerados bienes civiles. Su destrucción podría causar enormes daños humanitarios”, recordó un portavoz del organismo.
Con la prórroga de dos semanas, Estados Unidos e Irán buscarán cerrar un acuerdo de paz de diez puntos, que incluiría garantías de seguridad mutua, supervisión internacional y una hoja de ruta para la normalización económica.