Willyrex alucina con el bulo que aseguraba que se iba de Andorra y retrata el bajo rigor periodístico
El creador de contenido expone la manipulación de un vídeo sacado de contexto y la dependencia de algunos medios de fuentes poco fiables
El youtuber Willyrex ha cargado duramente contra lo que considera un ejemplo claro de mala praxis periodística en Andorra, tras la difusión de una información en el Diari d’Andorra que aseguraba que se planteaba abandonar el país.
Según ha explicado el propio creador, la polémica nace de un clip extraído de un vídeo suyo de larga duración, en el que reflexionaba sobre el futuro y la posibilidad, a largo plazo, de trasladarse a otro país.
Este fragmento, de apenas unos segundos, fue descontextualizado y amplificado a partir de un vídeo de TikTok publicado por un usuario anónimo.
“Es algo que a la gente no le llega porque solo ocurre en Andorra”, ha afirmado, visiblemente sorprendido por la repercusión.
Críticas directas al nivel del periodismo
El youtuber asegura que la noticia generó confusión incluso entre personas de su entorno más cercano, incluidos familiares de su pareja y amigos residentes en el país.
En este contexto, ha sido especialmente contundente: “Son muy malos los periodistas, hay ganas de hacer sangre”. Además, ha subrayado la escasa fiabilidad de la fuente original, insistiendo en que “era un TikTok de un random, ni siquiera era nuestro”.
“No me voy de Andorra”: desmintiendo el relato
Willyrex insiste en que sus palabras fueron manipuladas, ya que en el vídeo completo —de más de dos horas— dejaba claro que se encuentra cómodo en el país y que simplemente quiere mantener opciones abiertas de cara al futuro.
“Digo que quizá dentro de 15 años, pero lo que quiero es tener libertad. No que me vaya. Estoy muy a gusto”, ha aclarado.
Según denuncia, algunos medios optaron por destacar únicamente un fragmento de diez segundos que sugería una posible marcha inminente, obviando completamente el contexto.
Debate sobre el rigor informativo en Andorra
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la calidad informativa y la responsabilidad de los medios, especialmente en un ecosistema donde las redes sociales pueden actuar como detonante de narrativas sesgadas.
Para el creador de contenido, lo ocurrido evidencia una tendencia preocupante: priorizar titulares llamativos por encima de la veracidad, afectando directamente a la credibilidad del periodismo andorrano.