"Andorra está peor que en 2008 con la una población similar"
Homs alerta que con 4.500 habitantes más no se justifica la gravedad de la crisis de vivienda
Artur Homs, miembro del nuevo partido Claror y presidente de la Asociación de Propietarios de Bienes Inmuebles, ha irrumpido en el debate sobre la crisis de la vivienda en Andorra con un vídeo publicado en redes sociales.
En él denuncia lo que considera años de demagogia política y una culpabilización sistemática de los propietarios, a quienes señala irónicamente como el “gran demonio” de la situación.
Según Homs, se ha construido un relato simplista que atribuye todos los problemas de vivienda a un único actor, obviando otros factores como la gestión urbanística, la demanda y la planificación pública.
Comparación con 2008: poca diferencia de población, gran diferencia en el acceso a la vivienda
Homs recuerda que en 2008 Andorra tenía 84.484 habitantes, y asegura que en aquel momento no existía ningún problema significativo de vivienda. Hoy, según los datos más recientes, la población del Principado es de alrededor de 89.000 habitantes, es decir, solo 4.500 más que hace más de 15 años.
Este incremento relativamente moderado, según Homs, no justifica la gravedad de la crisis actual, especialmente teniendo en cuenta que desde 2008 se han construido numerosos edificios y nuevos inmuebles.
“Solo hay que mirar a nuestro alrededor”, señala, cuestionando que el origen del problema sea exclusivamente demográfico.
El parque inmobiliario y la capacidad real de vivienda
Según los datos aportados por Homs, Andorra cuenta con aproximadamente 47.000 viviendas, de las cuales unas 3.200 están destinadas a uso turístico.
Si se hace un promedio de tres personas por vivienda, el Principado dispondría teóricamente de 120.000 plazas habitacionales, una cifra que supera ampliamente la población actual. Ante estos datos, Homs plantea una reflexión directa:
“Haced vosotros mismos los números. ¿Seguís pensando que en Andorra solo hay 89.000 personas?”
Según Homs, esta comparación evidencia que el problema de la vivienda no es solo por el número de habitantes, sino que depende de la planificación urbana, la distribución de los inmuebles y las políticas de acceso a la vivienda.