Andorra construirá 200 viviendas en Canillo para trabajadores temporeros
El Comú se reunirá esta semana con la ministra Marsol para definir el modelo de vivienda
El Comú de Canillo mantendrá esta semana una reunión con la ministra de Economía y Vivienda, Conxita Marsol, para abordar la construcción de viviendas destinadas a trabajadores temporeros, una medida que busca dar respuesta a la presión habitacional durante la temporada de invierno.
Según ha explicado el cónsul mayor, Jordi Alcobé, las primeras estimaciones contemplan la construcción de entre 100 y 200 viviendas, principalmente en Soldeu y El Tarter, ya que es donde estos trabajadores desarrollan su actividad laboral, especialmente en las estaciones de esquí.
No obstante, Alcobé ha señalado que el encuentro con la ministra servirá para compartir el proyecto y definir el modelo con el que debe abordarse esta iniciativa.
Viviendas adaptadas a las necesidades de los temporeros
El cónsul mayor ha subrayado que los trabajadores temporeros tienen necesidades distintas a las de los residentes permanentes, lo que permitiría establecer condiciones específicas para este tipo de vivienda, siempre garantizando estándares de calidad indiscutibles.
En este sentido, Alcobé ha insistido en que “hay que tratar bien a los empleados” y ha advertido de que no se pueden repetir situaciones que se dan en otros destinos turísticos, donde algunos trabajadores acaban malviviendo en tiendas de campaña o caravanas para poder ejercer su trabajo.
Liberar viviendas para residentes habituales
Alcobé también ha destacado que este proyecto, en el que otros comunes del país ya han mostrado interés, permitiría liberar apartamentos actualmente ocupados por temporeros y destinarlos a residentes habituales.
Según ha detallado, alrededor de 2.000 personas llegan cada año a la parroquia de Canillo para trabajar durante la temporada de invierno, lo que genera una fuerte presión sobre el mercado del alquiler.
Un proyecto a medio plazo condicionado por la disponibilidad de terrenos
Finalmente, el cónsul mayor ha explicado que el objetivo es que estas construcciones puedan convertirse en una realidad el próximo año o en un plazo de dos años, aunque ha reconocido que el calendario estará condicionado por la disponibilidad de terrenos y la concreción del modelo definitivo junto al Govern.
El proyecto se enmarca dentro de las políticas para mejorar el acceso a la vivienda y garantizar condiciones dignas a los trabajadores que sostienen la principal actividad económica del país durante la temporada alta.