Virtus activa un proceso participativo abierto a toda la ciudadanía
La formación habilita un canal directo a través de la web VIRTUS.AD para recoger propuestas y fomentar la escucha activa
La formación política Virtus ha puesto en marcha un proceso participativo con el objetivo de implicar a la ciudadanía en su proyecto.
Para ello, ha habilitado un canal directo de contacto a través de la web VIRTUS.AD, desde donde se pueden enviar propuestas tanto en el ámbito de la política nacional como parroquial.
Este espacio digital, que constituye una primera versión del nuevo portal del partido, se ha concebido como una plataforma para recoger inquietudes, aportaciones y sugerencias mediante un formulario abierto.
Además, también permite que todas aquellas personas interesadas puedan afiliarse a la formación y participar activamente en el desarrollo del proyecto político.
Por el momento, se trata de una página inicial con funcionalidades básicas que servirá para crear una base de datos de personas y entidades dispuestas a implicarse en Virtus.
Posteriormente, el sitio evolucionará hacia un portal más completo, con contenidos institucionales y políticos, así como información actualizada sobre sus propuestas y actividades.
Un proyecto político con enfoque conservador
Virtus se define como un partido conservador con origen en un grupo de opinión política de carácter participativo. La formación nace con la voluntad de promover una política constructiva, en contraposición a lo que considera una política especulativa en el actual escenario andorrano.
El partido defiende un modelo de Estado de derecho basado en el respeto a las instituciones y apuesta por un encaje económico con el entorno más cercano fundamentado en el diálogo, el consenso y el sentido común.
También promueve una sociedad democrática que garantice las libertades individuales y fomente la cohesión social como base de la prosperidad.
Con el objetivo de contribuir a una Andorra fuerte, soberana y cohesionada, Virtus defiende las instituciones del país y pone en valor la tradición y la identidad propias.
Entre sus prioridades destacan las políticas de libre mercado sin intervencionismo estatal, un crecimiento demográfico racional, el respeto a la propiedad privada y la promoción de la igualdad de oportunidades basada en la meritocracia.