España arde mientras la política se hace selfies entre las cenizas

Artículo de opinión de David Izquierdo (@dvizzpress) 
 

LVL
LVL
por el autor David Izquierdo
3 minutos de lectura
Publicado el Sábado, 1 Agosto 2026 - 16:25

España vuelve a arder. Y, como cada verano, el fuego no solo devora miles de hectáreas. También deja al descubierto algo mucho más preocupante: la incapacidad de una clase política que parece vivir instalada en la reacción permanente y en la propaganda, en lugar de la prevención y la gestión.

Los montes no entienden de ideologías. Las llamas tampoco. Pero nuestros dirigentes sí parecen entender únicamente de titulares, de redes sociales y de cálculo electoral. 

Cuando el incendio ya ha arrasado pueblos enteros, aparecen las visitas institucionales, las promesas de ayudas y las declaraciones solemnes. Siempre después. Nunca antes.

España lleva décadas sufriendo incendios forestales. Nadie puede decir que sean imprevisibles. Se conocen los riesgos, las zonas más vulnerables y los meses más peligrosos. Sin embargo, la sensación que queda cada verano es la misma: se improvisa demasiado y se planifica demasiado poco.

Mientras tanto, quienes sostienen el país son los de siempre. Bomberos, brigadas forestales, agentes medioambientales, miembros de la UME, Guardia Civil, policías, sanitarios y cientos de voluntarios que se juegan la vida sin preguntar quién gobierna ni quién saldrá mejor en la foto. Ellos sí cumplen. Ellos sí llegan cuando hace falta.

Lo que resulta difícil de entender es que, en un país que presume de transición ecológica, sostenibilidad y grandes planes estratégicos, siga existiendo un debate recurrente sobre si se dedica suficiente atención a la prevención, al mantenimiento de los montes o a dotar de los recursos necesarios a quienes combaten el fuego. La naturaleza no se protege únicamente con discursos desde un atril.

Y mientras los vecinos ven cómo desaparecen casas, cultivos y años de esfuerzo, la política vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer: buscar culpables antes que soluciones

Gobierno contra comunidades autónomas. Comunidades contra Gobierno. Un intercambio de reproches que ya resulta tan previsible como las olas de calor.

Los españoles empiezan a estar cansados de escuchar que todo es culpa del cambio climático, como si esa explicación bastara por sí sola para cerrar cualquier debate sobre la gestión pública

El clima influye, sin duda. Pero precisamente porque sabemos que los veranos serán cada vez más duros, la obligación de anticiparse es mayor, no menor.

La política no puede apagar un incendio con un tuit. Tampoco con una comparecencia llena de buenas palabras. Gobernar consiste en prever, gestionar y asumir responsabilidades. Y cuando cada verano asistimos a escenas parecidas, es legítimo preguntarse si alguien está aprendiendo realmente de los errores.

España necesita menos marketing político y más gestión. Menos fotografías con chalecos de emergencia y más inversiones eficaces durante todo el año. Menos discursos grandilocuentes y más respeto por quienes se dejan la piel entre las llamas.

Porque los incendios son inevitables. La resignación política, no.

Y quizá esa sea la mayor tragedia de todas: que en España parece extinguirse antes un incendio forestal que la costumbre de algunos dirigentes de convertir cada desastre en una oportunidad para hacer política en lugar de hacer su trabajo.

 

Añadir nuevo comentario

HTML Restringido

  • Etiquetas HTML permitidas: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.

Notícies relacionades