Los arquitectos advierten que los pisos nuevos a 300.000 euros son inviables en Andorra
La construcción en altura, una herramienta útil para ampliar el parque de vivienda
La decana del Colegio de Arquitectos, Laura Sànchez, ha advertido que es prácticamente imposible levantar viviendas nuevas con un precio de venta de 300.000 euros en Andorra, teniendo en cuenta todos los costos asociados al proceso de construcción. Así lo explicó en declaraciones a RTVA.
Según Sànchez, el precio final de un piso viene condicionado por múltiples factores. “Terreno, permisos, construcción y, por supuesto, el beneficio del promotor… por lo tanto, es muy difícil, según los estudios que realizamos, tener pisos en venta por 300.000 euros”, aseguró.
La decana señala que las parroquias altas, más alejadas de los núcleos urbanos, podrían representar una alternativa ligeramente más asequible para impulsar nuevas promociones. Aun así, también presentan dificultades técnicas importantes, ya que a menudo se trata de zonas más complejas para construir.
En cuanto a los precios reales del mercado, Sànchez sitúa el umbral mínimo mucho más alto:
“A partir de 400.000 euros todavía podemos empezar a hablar de hacer algo, pero poco, y serían pisos normales, de dos dormitorios, con precios que oscilan entre 400.000 y 600.000 euros”, detalló.
Sobre la propuesta de la AGIA de incentivar la construcción en altura y la división de viviendas, la decana considera que no es una mala idea, pero alerta sobre las consecuencias económicas.
“Se tienen que hacer obras, pagarlas, y entonces ese alquiler ya no es el mismo que se había previsto cuando era un solo piso”.
En este sentido, puso un ejemplo claro: una vivienda que se pretendía dividir en dos alquileres de 700 euros puede acabar situándose en 1.500 euros cada uno, manteniendo así la presión sobre el mercado.