Tim Payne, el defensa de Nueva Zelanda que pasó del anonimato a tener millones de seguidores
Actualmente ha superado los 2,5 millones de seguidores
El central de la selección de Nueva Zelanda de cara al Mundial 2026, Tim Payne, se ha convertido en un fenómeno viral de un día para otro. En pocas horas, ha pasado de ser un jugador prácticamente desconocido a acumular millones de seguidores en redes sociales.
El futbolista que disputará el campeonato del mundo con su país en menos de tres semanas, ha visto cómo su popularidad crecía de forma exponencial después de una acción viral impulsada por un influencer. Actualmente ya supera los 2,5 millones de seguidores.
Un reto viral impulsado desde las redes
El influencer argentino Elscarso lanzó un reto en redes sociales con el objetivo de convertir en viral al jugador menos conocido del torneo. Tras revisar las plantillas del Mundial, eligió al central neozelandés, de 32 años, como protagonista de la iniciativa.
“¿Qué pasaría si hubiera un jugador que nos una a todos, al que todos apoyemos sin importar la nacionalidad?”, planteó en su vídeo.
De menos de 5.000 seguidores a millones en horas
El vídeo se viralizó rápidamente y desencadenó un crecimiento masivo en el perfil del jugador. En pocas horas, Tim Payne pasó de tener menos de 5.000 seguidores a superar el millón, con comentarios y muestras de apoyo de usuarios de todo el mundo.
Las publicaciones del futbolista se llenaron de mensajes y notificaciones mientras el fenómeno crecía sin freno.
Posteriormente, el jugador reaccionó con un vídeo de agradecimiento, reconociendo el impacto del apoyo recibido y mencionando especialmente al influencer que impulsó la iniciativa.
Un fenómeno global alrededor del Mundial
El caso ha sido ampliamente comentado en el entorno del fútbol internacional y ha seguido creciendo hasta superar los dos millones de seguidores en muy poco tiempo.
Este episodio se ha convertido en un nuevo ejemplo del impacto de las redes sociales en el fútbol moderno, especialmente en el contexto del Mundial 2026, y de la capacidad de los fenómenos virales para transformar la visibilidad de los deportistas en cuestión de horas.