Casal reduce la preocupación por el retraso en la UE y defiende que el acuerdo sigue avanzando
El retraso europeo llega tras una reserva de Bulgaria a San Marino que retrasa el acuerdo
El ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería y portavoz del Gobierno, Guillem Casal, ha querido restar importancia al retraso en el proceso del acuerdo de asociación con la Unión Europea.
Concretamente, después de que una reserva formal de Bulgaria dentro del Grupo de la AELC haya provocado el aplazamiento de la votación en el COREPER II y la reprogramación de la reunión para el 20 de mayo.
Casal ha explicado que el acuerdo se encuentra en una fase muy avanzada y que el trabajo actual se centra en ajustes técnicos sin modificar el contenido de fondo. En este sentido, ha subrayado que el Govern considera que el texto está “estabilizado y prácticamente concluido”.
Casal detalla l’estat actual de l’acord i com ha rebut el Govern la reserva de Bulgària a San Marino pic.twitter.com/R9EhoAg5cs
— La Veu Lliure (@laveulliure) May 6, 2026
El portavoz ha insistido en que Andorra no controla el calendario europeo, ya que este depende exclusivamente de las instituciones de la UE y de los Estados miembros, aunque el Principado mantiene capacidad de incidencia política.
Efectos de la reserva de Bulgaria
Según ha explicado, una reserva formal dentro del procedimiento europeo implica que el expediente no puede seguir la vía rápida de aprobación y obliga a volver a debatir algunos puntos en los órganos preparatorios.
Esto ha hecho que el dossier haya sido retirado temporalmente de la agenda inmediata del COREPER, lo que alarga los plazos previstos inicialmente.
Aun así, Casal ha subrayado que el proceso no está bloqueado definitivamente, sino en fase de revisión dentro del circuito habitual: Grupo EFTA, COREPER y Consejo de la UE.
La presidencia chipriota mantiene el objetivo de cerrar el acuerdo
El ministro ha destacado que la presidencia de turno del Consejo de la UE, ejercida por Chipre, sigue teniendo como prioridad cerrar el acuerdo antes del 30 de junio, aunque el margen se ha reducido por el retraso actual.
Casal ha admitido que existen diferencias entre Estados miembros, especialmente en cuestiones técnicas y regulatorias, pero ha recalcado que estas no afectan al contenido esencial del acuerdo.
Finalmente, ha defendido que el Gobierno mantiene una posición de seguimiento constante y prudencia, confiando en que el expediente pueda retomar su curso en las próximas reuniones semanales y avanzar dentro del calendario europeo previsto.