Hope Palestina mantiene un piso vacío en Andorra desde hace cuatro meses
La falta de respuesta institucional contrasta con la política contra los pisos vacíos
Desde finales de septiembre de 2025, la asociación Hope Palestina dispone en Andorra de un piso preparado para acoger a una familia procedente de Gaza en situación de extrema vulnerabilidad. Aun así, la vivienda continúa vacía cuatro meses después debido a la falta de respuesta por parte del Govern.
Según ha confirmado la propia entidad, el 25 de noviembre de 2025, tres semanas después de haber entregado al Ejecutivo un dossier completo para la evacuación humanitaria de nueve familias palestinas, no se recibió ninguna respuesta oficial. A día de hoy, el caso continúa completamente paralizado.
El pasado octubre, tras una reunión con el Ejecutivo, la asociación expresó que existían posibilidades de que Andorra acabase acogiendo refugiados una vez se abriera el corredor humanitario.
La portavoz de la entidad, Maria Burgués, aseguró que “desde el Govern se pusieron a disposición para ayudarnos en todo lo que hiciera falta” y que las necesidades educativas y sanitarias para una eventual acogida estarían garantizadas.
Cuatro meses con un piso fuera del mercado en plena crisis de vivienda
La situación se produce en un momento especialmente delicado para el país. Andorra se encuentra en una grave crisis de vivienda que está afectando directamente al poder adquisitivo de muchos residentes y que limita de manera creciente las posibilidades de estabilidad en el Principado.
En este contexto, el hecho de que Hope Palestina mantenga un piso vacío desde hace cuatro meses resulta especialmente significativo.
Mientras la asociación espera una autorización que no llega, la vivienda queda fuera del mercado inmobiliario andorrano, sin cumplir ninguna función social efectiva dentro del país.
Una contradicción con la política del Govern sobre los pisos vacíos
Esta situación pone de manifiesto una clara contradicción con las políticas impulsadas por el propio Govern. Desde el año pasado, el Ejecutivo aprobó la Ley Ómnibus para retirar los pisos vacíos del mercado, defendiendo que “no se puede consentir que en un país tan reducido como Andorra haya viviendas donde no viva nadie”.
Sin embargo, mientras se defiende públicamente esta línea de actuación, el Govern da largas a Hope Palestina y no desbloquea la situación, lo que mantiene la vivienda vacía de manera indefinida.
Además, mientras no se concreta la acogida, el acto solidario promovido por la asociación no revierte en beneficio directo de la sociedad andorrana y, de hecho, contribuye indirectamente a agravar la tensión del mercado de la vivienda, al retirar una unidad disponible para residentes y trabajadores del Principado.
Cuatro meses después, el piso continúa vacío, las familias palestinas siguen sin una salida humanitaria y el Govern no ofrece ninguna explicación pública, evidenciando una falta de coherencia entre el discurso político y la gestión real del problema de la vivienda.